Estamos en racha y no paran de llegarnos muy buenas noticias de nuevas restauraciones. Si estas son de Pegaso «Barajas» la alegría es doble al tratarse del camión más excaso de la marca junto con el «Mofletes» y sin duda el más avanzado tecnológicamente de su época.
El que veis en la foto de arriba, tras las vidrieras con reflejos, no es ni una maqueta no un espejismo. Es un Z-207 «Barajas» perfectamente restaurado y completamente original en todos sus órganos mecánicos. Además ha sido decorado con la pintura bicolor roja y blanca con la que salían de fábrica las primeras series del modelo. Pertenece al Señor Argelich, dueño del concesionario IVECO de Mollerusa (Lleida), en cuya exposición se puede admirar.
Allí lo encontró nuestro amigo Oriol y le hizo las fotos que nos trae. Como valor añadido decir que es la segunda única unidad viva que conozco de «faro bajo», rasgo estético que poseían esas primeras series de las que hablamos y que más adelante ascendió modificando la estética del frontal. Abajo teneis dos fotos comparativas con las diferencias de los dos frontales del Z-207.
Naturalmente teneis muchas más fotos en nuestro foro.
Este fin de semana se ha celebrado en la Plaza de Oriente de Madrid el IV Concurso Internacional de Elegancia. Entre veteranos turismo de principios del siglo XX y superdeportivos italianos y alemanes, los asistententes pudimos contemplar una agradable e imponente sorpresa: un espectacular Hispano Suiza T-69 carrozado como «viajera» de la empresa Julián de Castro. Perfectamente restaurado ha sido la gran estrella del evento por su belleza y por lo dificil que resulta ver uno de estos ejemplares tan primorosamente recuperados. No abundan los industriales españoles de pre-guerra civil en buen estado de conservación dada la gran cantidad de ellos que fenecieron en la contienda, por lo que es una gran noticia la restauración de este ejemplar y por la cual felicitamos a la empresa de Castro.
Teneis más fotos del Hispano y del resto de participantes en el evento, como siempre, en nuestro foro.
Hace poco más de un año informábamos de la presencia de este Pegaso histórico en el patio de la Escuela Taller de Recuperación de Vehículos Industriales Antiguos de Mieres, lo que suponía el inminente inicio de las labores de restauración a cargo del profesorado y alumnos del centro asturiano.
Hoy, con gran satisfacción, y gracias a la amabilidad los responsables de la escuela, os mostramos las fotos del Z-207 autobomba Antifyre completamente restaurado. Llegado el momento pasará a formar parte del futuro Museo del Vehículo Industrial de la ciudad.
Hemos preparado una página especial para que conozcais la historia, el proceso de recuperación y las fotos del resultado de este especial vehículo, tal como en su día hicimos con la restauración del Pegaso Mofletes de Avilés a manos de los profesores y alumnos de centro de Valliniello. También teneis otras restauraciones acometidas, quizá menos llamativas, pero no menos meritorias.
No cabe duda de que en Asturias se realiza una importante labor en la recuperación de nuestro patrimonio industrial, con la interesante iniciativa de llevarlo como materia de enseñanza en las aulas. Una corriente que aplaudimos y en la que reconocemos al Principado llevar una clara ventaja con respecto al resto de España. Felicitamos y apoyamos desde aquí a la Fundación de Comarcas Mineras y al Ayuntamiento de Mieres que hacen posible la existencia de la Escuela Taller, y a los profesores y alumnos por sus excelentes resultados.
¡Enhorabuena!. ![]()
En mayo de 2008 os anunciábamos en primicia, desde este blog, del avanzado estado de la restauración de la Berlinetta Pegaso hard top Z-103 Touring en USA. Ha llovido bastante desde entonces pero hoy podemos mostrar las fotos de este pegasín de carrocería única practicamente terminado, a falta de pequeños detalles. El resultado se adivina magnífico ya que el vehículo ha sido desmontado pieza a pieza, tanto de carrocería como de mecánica, restaurado y vuelto a montar. Esperamos verlo pronto en alguna de las fastuosas concentraciones de clásicos que organizan en Estados Unidos. Teneis más información y fotos en nuestro foro.
El ambiente modelista en torno a Pegaso está en plena efervescencia. Aparecen nuevos fabricantes, aparecen nuevos modelos y crece la variedad de escalas disponibles. Todo ello va colmando nuestro deseo de poseer reproducciones de la marca española aunque son muchos los ejemplares que faltan todavía por replicar (¡¡los queremos todos…!!). Si en reseñas anteriores tratábamos las novedades de Altaya e Hispania Models ahora resumimos las últimas apariciones que hemos conocido.
Barquetas Pegaso Z-102 Le Mans (1/24). Luis Amarillas es un modelista artesano madrileño que nos ha sorprendido creando los primeros pegasines a escala 1/24 de los que tenemos noticia. Se trata de los Spider Touring Competición que participaron en los entrenamientos de Le Mans 1953 y que no llegaron a correr la carrera por accidente de uno de ellos. Poseen un acabado muy fino, con gran cantidad de pequeñas piezas que no dejan escapar ni un detalle. Es posible adquirirlos en kit (130 euros) o montados (400 euros) en la web del autor. Entre kits y montados sólo se construirán 102 ejemplares.
Pegaso Mofletes (1/87). La marca catalana A2M, que conocemos por sus realizaciones en 1/32 para slot, se ha animado a reducir la escala y presentar un bonito Mofletes artesanal de resina decorado con las insignias de la fábrica. Se presenta en un vistoso blister de época y su precio es de 40 euros.
Pegaso Z-102 «Cangrejo» (1/32). Slot Classic vuelve a lanzar un pegasín para las pistas de Slot en edición limitada de 500 ejemplares. Aunque ya tuvo en catálogo un Cangrejo ahora nos ofrece la variante que compitió en la Rabassada de 1953. Este Pegasín fue un modelo con el que la marca experimentó soluciones técnicas continuamente, por lo que su aspecto cambió bastante con el tiempo hasta que finalmente resultó destruido por un incendio. Los precios son de 135 euros en kit, 164 en kit prepintado y 209 montado listo para correr.
Pegaso Z-102 «Cúpula» (1/43). Basandose en el modelo creado por Daz-Hoby la barcelonesa tienda KitCar 43 ofrece dos versiones de este pegasín aerodinámico de 1952. Una pintada en degradado de naranja a amarillo conocida como “El dominicano”, y otra en gris plata con interiores en rojo que refleja el estado actual del modelo expuesto en el museo Louwman de Holanda. Ambas versiones se venden al precio de 90 euros.
Pegaso 6035/4 EMT (1/87). Lanzado por la nueva marca Otero Scale Models (resultante de la separación de los dos socios de Modeltrans), que desde ahora también se hace cargo de los modelos a esta escala desarrollados con anterioridad por la firma asturiana. Este nuevo modelo es la evolución del conocido 6035 de TMB pero con el nuevo frontal de 1971 y con los colores de la madrileña EMT. El precio ronda los 30 euros y sólo se puede comprar en tiendas.
Pegaso 5022 EMT (1/43). El último lanzamiento de Modeltrans reproduce un urbano que fue muy popular en el Madrid de los años sesenta. La EMT llegó a poseer más de 1.500 unidades casi todas ellas carrozadas por Heredia en Logroño (fuente: Cesar Ariño). Estaba inspirado en Leyland y como aquel montaba un motor horizontal subchasis. Como siempre edición limitada disponible en kit y montado.
La sabiduría popular dice que todos nacemos con un «don». No sabemos si siempre es así pero lo que tenemos claro es que las personas que lo tienen muchas veces lo descubren de la manera más inesperada. Es lo que le ha sucedido a Vicente del Valle, amigo y compañero del Club Nacional Pegaso, cuya relación con el mundo del arte hasta ahora se limitaba a su participación en un grupo folk celta en su Villafranca del Bierzo natal, y en sus años de adolescencia.
No hace ni tres meses, movido por ocupar el tiempo libre debido a una baja médica, se decidió a participar en el concurso convocado por una marca de minitaladros de bricolage, la «Dremel Challenge», consistente en modelar un coche sobre un taco de madera dado por la organización. Algo que no había hecho nunca. Vicente fue finalista y lo que es mejor, como el que no quiere la cosa… descubrió su «don».
Tras esa experiencia, y llevado por su afición a Pegaso, decidió probar a tallar el Pegaso Z-102 Bisiluro sobre un bloque de madera de haya, de una pieza, a escala 1/20. El resultado fue tan bueno que desde entonces vive un idilio con la madera y no para de recibir encargos. Algo que ni se había planteado nunca.
Al que escribe estas líneas le gustó tanto el Bisiluro que no dudó en pedirle que le tallara el Pegaso Z-103 Spider Serra SS1 que vimos juntos en octubre, en la visita del Club a la fábrica de Barajas. Uno de los pegasines de estética más sobria, depurada y elegante. Obra además de un carrocero español y el único Pegaso del que se construyeron 12 réplicas rodantes en la década de los noventa. El deseo de tenerlo venía aumentado además por ser una carrocería nunca reproducida en miniatura a ninguna escala. El resultado podeis verlo aquí. Una talla única, fiel al original y de una pieza. Realizada con una sensibilidad pasmosa para ser su segunda obra.
Y como no hay mejor publicidad que el trabajo bien hecho, el Serra despertó el interés de otro artista y pegasista: Diego Serrano, quien le encargó un pegasín de los menos conocidos, el Z-103 Touring hard top de 1955, una carrocería también unica que hoy se está restaurando en USA. Puedo asegurar a su nuevo dueño que cuando la tenga en su poder va a sentir un placer muy especial al palpar con sus manos la carrocería, sintiendo todo el volumen y relieve de formas, de un coche tan apreciado.
Esta talla está recien terminada pero Vicente ya está trabajando en el siguiente encargo, un Hispano Suiza cabriolet. Otro modelo español. Resulta perfecto poder conjugar dos grandes aficiones en una actividad artística que enriquece la cultura automovilistica española.
Podeis ver más fotos de estos trabajos y de los venideros en la sección de Arte de nuestro foro.
Los interesados en contactar con Vicente os podeis dirigir a su email.
Desde el Blog deseamos que los que aún no habeis encontrado vuestro «don» lo halleis el año entrante. Seguid investigando.
Sin duda una de las cosas más gratificantes de mantener este Blog es la posibilidad de contactar con los lectores y que estos nos aporten sus vivencias y documentos gráficos. Xavier Castells, dueño de Transportes Castells de Torelló (Barcelona), nos envió un buen puñado de fotografías de camiones de su empresa, de varias décadas, y entre ellas encontramos unas perlas realmente insólitas que ahora compartimos con vosotros. Son las pequeñas historias que nos ayudan a conocer un poco mejor la historia de nuestra automoción.
¡¡Mil gracias Señor Castells!!.
«Camión» Pegaso Z-404
Sorprendente el Pegaso de cabina desconocida que Xavier Castells nos envió entre sus fotos. Aunque ciertos detalles nos señalaban que debajo había un Mofletes lo extraordinario del modelo nos obligó a preguntar a su dueño y la respuesta también fue una sorpresa. Se trata de un camión construido sobre… ¡¡un bastidor de autobús Pegaso!!, en concreto sobre un Z-404 (como el de los urbanos “tuertos” y casi igual al del “Bacalao”), con motor 140 CV (Mofletes). La cabina es artesana elaborada por un carrocero de Castellón y equipaba una litera de matrimonio. Castells la define como una “supercabina”. La causa es que el chasis del Mofletes era muy corto y necesitaban mucho volumen de carga porque transportaban materiales ligeros como algodón e hilos desde Sevilla y traían aluminio desde Alemania. Para esto último también usaban dos Pegaso 1031. La foto del que abre esta reseña está hecha en una autopista alemana y es el propio Castells el que posa.
Pegaso 1062 prototipo
El 1062 fue el primer pegaso de doble dirección fabricado en serie. Apareció a mediados de 1962. Sin embargo entre las fotos de Castells encontramos uno matriculado en septiembre de 1960. ¿Imposible?.
Examinando detenidamente la cabina de este cabezón encontramos muchas particularidades que no corresponden a un 1062 sino a los Z-206 y Z-703, los primeros modelos de Cabezón. Detalles como la ausencia de luces de galibo en la visera, falta de anagramas indicando el modelo, Chapa corrugada continua en las juntas de las puertas, tapón del radiador engarzado en la chapa, ventanucos traseros partidos, etc. Sin duda estamos ante un prototipo del 1062, puesto en rodaje año y medio antes de su venta al público y entregado a una empresa de transportes para su experimentación en carretera, en las condiciones reales de trabajo que debería afrontar. Más tarde, en 1962, cuando empezó su fabricación, la cabina ya apareció con los cambios que se introdujeron con la nueva nomenclatura de los modelos de cuatro números. Estamos por tanto ante un raro ejemplar del que no debieron existir muchos.
Pegaso Comet 3 ejes
Menos raro pero también dificil de ver es este Comet con Acerbi (eje direccional trasero de rueda simple) añadido. En los Comet se ponía no tanto para conseguir más tonelaje de carga sino para poder aumentar el volumén de la caja, ya que los 125 CV. de su motor no daban para mover mucho más. Como ya hemos comentado Castells transportaba mercancias ligeras y su necesidad era más de volumen que de peso de carga.
Acompañamos una galería con más fotos de camiones de la empresa Castells, estos más hortodoxos y habituales. Entre ellos un Borgward y un Sisu que aunque no sean Pegaso si son interesantes para conocer el tipo de camiones que circulaban por la España de entonces. Teneis más fotos de empresas que tuvieron pegasos en sus flotas en nuestro foro.
Nos sucede a todos que ninguno nacemos con aficiones por generación espontanea. Que somos fruto del ambiente en que nacemos y crecemos. Que siempre formamos nuestros gustos, aficiones y debilidades por influencia de otros, de personas cercanas, casi siempre de familiares. De queridos familiares.
A principios de mes nos ha dejado Francisco Miñarro, para mi era mi tio Paco. Chofer durante muchas décadas de la empresa Fuentes y Cia. “los coches de Cartagena” como los conociamos todos, hacía la ruta Lorca - Cartagena - Lorca a diario y tenían la parada en la puerta de casa. Crecí subiendo y bajando de esos autocares. Como mi tio era chofer yo tenía «enchufe». Disfrutaba como un enano con pantalón corto dentro de aquellos mastodontes, y era amigo de todos los choferes que en ocasiones me gastaban pesadas bromas, como encerrarme en las bodegas y arrancar el motor para que creyera que me llevaban encerrado a Cartagena. Eran los años setenta y uno lleva grabados en la retina aquellos autocares. Todos Pegaso. Uno de ellos era idéntico al de la fotografía de abajo.
Pero ya antes de esa época mi tio Paco solía regalarme camiones y coches de juguete, aún en los años sesenta. Recuerdo especialmente un volquete amarillo con el motor transparente que al rodar dejaba ver el movimiento de sus cilindros de plástico. Nunca lo olvidaré. Mi tio era una persona alegre, vital, nerviosa, inquieta, juguetona. Tenía una empatía especial con los niños y nos daba mucha marcha. Era estimulante y te enseñaba cosas. Fue con él y con mi tio Pepe de Badalona (también desaparecido) con quienes aprendí como se conducía un vehículo. Uno con su Citroën ami 6 y el otro con el «milqui» nos enseñaron a mi primo Jose Ramón y a mi qué era eso del embrague y de las marchas y hasta nos dejaron llevar el volante en marcha, sobre sus rodillas, con poco más de diez años.
En fin, comprendo que son recuerdos personales, íntimos y familiares. Intransferibles, pero sentía la necesidad de contarlos aquí. Como un pequeño homenaje a todas esas personas que nos han ayudado a crecer y que ya no están. Descansen en paz.
El pasado 15 de octubre de 2010 un grupo de veintiseis irreductibles pegasistas visitamos la fábrica Pegaso de Barajas (Madrid). Muchas son las huellas del caballo que permanecen en las instalaciones, empezando por el edificio principal que está declarado patrimonio histórico del estado español.
Teneis el reportaje completo en la web del CNP.
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Hace tres años nos echabamos las manos a la cabeza al ver un video en autopista.es en el cual se hacía una prueba de resistencia de un nuevo modelo de «quitamiedos» para las carreteras basado en las cualidades de las redes de pesca. A la empresa promotora no se le ocurrió mejor idea que lanzar contra la red un camión. Y como conejillo de indias no tuvieron mejor ocurrencia que cojer un camión viejo y sucio, un despojo… un Pegaso 1060 de 1963. Un clásico español, joya escasa de nuestra automoción. A los aficionados que vimos las imágenes en su momento nos rechinaban los dientes y se nos iban las manos a la cabeza al ver semejante barbaridad llevada a cabo. ¿No tendrían otro camión para estrellar?. Un camión sin valor histórico. De tantos que hay. De tantos fabricados en el extranjero. De tantos que no son historia viva de la automoción española…
Por primera hemos visto a personas atropellando a un camión. Pero, como en el cuento de la cenicienta, este viejo y querido Pegaso maltratado, humillado y zaherido, después de dar lo mejor de si mismo, ha encontrado su premio. A sus dos príncipes. Con gasoil en las venas a falta de sangre azul.
El cabezón del «crash test» está hoy rescatado en manos de Alberto y Enrique Vila quienes sabrán darle un retiro digno y, quién sabe…, quizá un lugar en su museo donde mostrar orgulloso las heridas que un viejo Pegaso carbonero es capaz de soportar durante su vida sin doblarse y sin dejar de funcionar.





































































