Hace unos años, através de la revista Motor Clásico y el libro “Los automóviles Pegaso y sus Protagonistas”, salieron a la luz los diseños realizados en 1953 por Giovanni Michelotti para una nueva carrocería de Pegaso Z-102 que debía ser realizada por Vignale. Se trataba de un encargo realizado por el norteamericano Bill Miller seguramente deseoso de poseer un Pegaso único y exclusivo. Por motivos que desconocemos el encargo nunca fue llevado a buen término.
El diseño firmado por Michelotti, del que aparecieron sólo un perfil y un boceto en perspectiva de los 3/4 delanteros, además de la frescura de líneas habitual en el italiano (por aquellos años estaba en su mejor momento creativo), presentaba un detalle por entonces inédito: techo desmontable. El Z-102 Vignale podía pasar de ser coupé a cabrio con sólo desmontar la tapa del techo. Un sistema que años después sería conocido como «Targa» popularizado por Porsche, aunque no fuera su inventor. Por poco un Pegaso no tuvo el privilegio de haber sido el primer «Targa» de la historia.
Como pegasistas inquietos que somos, al conocer los bocetos del maestro Michelotti (uno de los mejores y menos conocidos diseñadores de la historia), nos pusimos a desarrollarlos con la intención de llevarlos a la práctica en un modelo virtual en tres dimensiones. Del perfil y el boceto en perspectiva dedujimos las vistas frontal, trasera y en planta, obteniendo unos planos completos del modelo, y algunos bocetos de detalles, suficientes para ser modelado.
Contando en el foro con Juan Francisco Fernández, «Argento», gran pegasista y diseñador profesional en Italia de cuyos trabajos ya conoceis en el Blog, nadie mejor que él podía llevar a buen puerto la labor de dar vida virtual al Z-102 Vignale.
Y el madrileño ha realizado un gran trabajo, tal y como nos tiene acostumbrados, que aquí os mostramos. El sueño de poder ver el Z-102 Vignale como si fuera real se ha materializado en los renderings de Argento. Realmente Michelotti creo un pegasín de gran belleza en el que volcó todo el talento que atesoraba y al cual dotó de sus mejores ideas en aquel momento. Gracias Juan Francisco por volcar tu también tu talento en la labor del rescate de la memoria histórica del purasangre de La Sagrera.
Sabemos de la existencia de otro diseño inédito de Pininfarina, por ahora desconocido. ¡Ojalá también podamos llevarlo a la vida virtual!.









































































