
Hace unas pocas reseñas hablábamos del curioso test realizado por Altaya en Francia de su nueva colección de «Camiones de antaño» donde incluía un Pegaso Comet. Si con ello pretendían saber que aceptación tendría el camión español en un país donde apenas lo conocieron, se pueden encontrar con que a los franceses les gustan más los Pegaso que sus propias marcas. Porque es muy posible que el modelo agote la tirada. Y es que resulta que los franceses son franceses pero no son tontos y saben que en España los españoles apenas podemos comprar nuestras marcas porque casi nadie las fabrica (con las excepciones que todos conocemos), y han encontrado un soberbio negocio revendiendolos por ebay. Se están poniendo las botas a nuestra costa con el test de una empresa que, para más inri, es española…
Hemos de reconocer que también caimos en la tentación de comprar uno en ebay por no tener la paciencia de esperar a que salga en España (se supone que en septiembre). Y que estamos muy contentos porque la vendedora era persona seria y no nos ha timado. Lo cual no es poco…
Pero, dejando a un lado la sufrida vida y tribulaciones del coleccionista de miniaturas Pegaso, hablemos un poco del modelo. Es costumbre extendida por foros y webs de aficionados hacer duras críticas a las colecciones y modelos de Altaya; y aquí no vamos a ser menos… 

El primer tirón de orejas se lo damos a la documentación sobre el Comet. En la portada del fascículo se situa la aparición del Comet en 1963 cuando fue el año anterior. Luego en el interior abordan el modelo modelo miniaturizado como 1090 L de 1965, pero la matricula que le han colocado es de 1969. Y para redondear la jugada en la placa de pesos le atribuyen un PMA de 20 tn., cuando el PMA más alto que hemos visto en un Comet es de 16,5 tn. y eso tratandose del tope de la gama, el 1098.
Entrando en la fidelidad formal del modelo podemos decir que es una suerte que la mayor metedura de pata sea poco visible, y esta es el salpicadero al cual le han echado mucha imaginación pues se lo han inventado completamente.
La boca del radiador resulta algo cuadrada, debería ser un poco más estrecha por abajo. Los pilotos traseros tampoco corresponden con un Comet y las luces de galibo de la cabina deberían ir un poco más adelantadas. Comprobando la escala con un pie de rey, de forma aleatoria, hemos descubierto que le faltan un par de milimetros de altura a la cabina. La pequeña repisa bajo el parabrisas donde se alojan los limpias está muy poco marcada.
También le han puesto un volante de tres brazos, propio de la primera serie del Comet pero, impropio del Comet del 65 o el 69 que era de dos brazos. Y por último mencionar que mi modelo venía con la calca de la franja verde torcida en su lado derecho.

Pero como lo valiente no quita lo cortés, vamos a mencionar los aciertos de Altaya. Seguramente todos los defectos que hemos relatado anteriormente, sin dejar de ser ciertos, son «tikis-mikis» de los que somos unos «enfermos» de esto. Porque la verdad es que la impresión general que da el modelo es excelente.
La cabina es de metal, bien pintada. La decoración es fiel a la época. Además tiene la genialidad de que la visera es traslúcida. Los pasos de rueda llevan faldillas.
La caja es de plástico de buena calidad. El toldo está bien simulado y enrollado en su parte trasera. La parte superior es facilmente desmontable permitiendonos tener dos configuraciones de caja en una. La miniatura es sólida y viene muy bien embalada en un seguro blister de plástico y con caja de cartón. Y todo ello saldrá por 19,99 euros (menos si va como ejemplar de lanzamiento).
Es un gran paso adelante en la popularización de las miniaturas sobre Pegaso. Algo que llevamos mucho tiempo esperando.
Auguramos una buena acogida a la colección y en especial al Comet. Será dificil que nos conformemos con tener sólo uno porque la imaginación vuela y son muchas las posibles transformaciones que nos vienen a la mente. Ojalá Altaya se decida a sacar más cabinas Pegaso y redondee esta buena faena.
(Agradecemos a los compañeros del foro su contribución al análisis del modelo).