Esta misma semana nos hemos pasado por las instalaciones de Talleres Pequemar para seguir la restauración de uno de los tres Pegaso Barajas que los hermanos Sánchez tienen en propiedad, y del que ya hemos dado cuenta en el Blog. Tras un paro de casi un año los trabajos se han reanudado a buen ritmo. Nos recibió Miguel Sánchez, quien junto Manuel lleva la legendaria empresa carrocera murciana. Con gran amabilidad nos contó los avatares de la tarea, las dificultades vencidas, los recuerdos que este modelo trae a la familia y el cariño con que se está rehabilitando el camión.
No nos cansaremos de incidir en la importancia de este modelo de Pegaso en la historia de la automoción española. Un camión apenas fabricado durante 7 años y del que sólo se produjeron unas 4.500 unidades pero que dejó una profunda huella en el transporte, por su calidad técnica, por ser el origen de la personalidad de la marca. El Barajas es a los camiones lo que los Z-102 fueron a los coches, una obra personal y directa de Wifredo Ricart en la que buscó la excelencia técnica y volcó todos sus conocimientos, consiguiendo un vehículo avanzadísimo para su época. Lo mejor.
Miguel Sánchez tuvo la gran amabilidad de arrancar el Z-207 para que escucharamos el sonido de su motor, un sonido que servidor no escuchaba desde niño pero que lleva grabado en las sienes. Los recuerdos que me vinieron a la mente me los guardo para mi. Muchas gracias Miguel y Manuel por esa gran labor que llevais acabo recuperando nuestra historia.













































