Especial:
El retorno del Z-102 Bisiluro
El pasado verano los pegasistas nos frotábamos los ojos de incredulidad ante lo que estabamos viendo. En el foro de Piel de Toro alguien con el nick «Litejack» había colgado la foto de una réplica del Pegaso Z-102 Bisiluro en construcción. Poco después aparecieron más fotos en Flickr y el misterio se fue desvelando. En Orihuela, Talleres Illescas, está construyendo un sueño. Les hemos hecho una visita.
Pepe Illescas dirige el taller oficial IVECO de la localidad tras la jubilación de su padre y en colaboración con varios de sus hermanos. Como la mayoría de los talleres españoles de la multinacional antes fueron concesionarios Pegaso durante décadas, y eso dejó una honda huella en toda la familia Illescas.
Pepe nos recibió con toda la amabilidad imaginable, nos presentó a sus colaboradores y comenzó a relatarnos la historia y pormenores de su proyecto.
(Fotos aparecidas en Piel de Toro y Flicker realizadas por Litejack, Litoriol y José Manuel Sanz)
La primera pregunta es obligada: ¿Cómo surgió la idea de hacer la réplica?. «Es muy sencillo, me gustan mucho los clásicos y pensé en comprar uno. Soy muy pegasista, de toda la vida en mi casa hemos comido de la marca, y pensé que quería tener un Pegaso Z-102. Como los pocos ejemplares que se construyeron y los altos precios a los que se cotizan hacian imposible adquirir uno, decidí construirlo yo mismo. Hacer una réplica. Cuando conté la idea gustó mucho, tuve pleno apoyo y con mi equipo nos pusimos manos a la obra. Pensamos en el Bisiluro por no existir ninguno y por ser la máxima expresión técnica de los Z-102. Comenzamos recopilando información, fotos y planos».
El Z-102 Bisiluro o Bitorpedo vió la luz en 1953. En su primera versión montó motor 2.5 con uno o dos compresores, para más tarde equipar un 2.8 tambien sobrealimentado. Su peculiar carrocería aerodinámica era de aluminio, ideada para conseguir un mejor reparto de pesos retrasando la posición del motor y colocando en medio el depósito de combustible, lo que relegaba el puesto de conducción a un reducido espacio en el lateral derecho. Inicialmente el Bitorpedo se ideó para competir en Le Mans, de ahí la presencia de un habitáculo para un copiloto (cumpliendo la reglalmentación de la prueba francesa), pero más tarde se destinó a intentar batir records de velocidad siempre conducido por Celso Fernández. Fue desguazado hace 53 años, en 1956.
El nuevo Bisiluro se encuentra en una fase de construcción muy avanzada. Acaba de ser recubierto de «piel» y su finalización se acerca. Pero el camino no ha sido facil. La recopìlación de componentes fue un quebradero de cabeza y está repleta de anécdotas. Por ejemplo la busqueda de un limpiaparabrisas que girara los pocos grados que la estrecha luna de la cabina necesita, fue una tarea larga e infructuosa hasta dar por fin con el limpia trasero de una furgoneta IVECO que daba el recorrido justo.
En el apartado mecánico, ante la indisponibilidad de órganos originales Pegaso, se ha procurado imitar al original en lo posible. Así, el motor es un V8 procedente de un Chevrolet Corvette colocado detrás del eje delantero. La caja de cambios es la transaxle de un Alfa 75 y va dispuesta en el eje trasero De Dion (del mismo Alfa), como en los pegasines originales buscando el mejor reparto de pesos. Las llantas de radios con tuerca central están donadas por un Jaguar.
La dirección es de cremallera procedente del Alfa 75 (la original era de tornillo sin fin), y la columna que la acciona de un autocar Pegaso 5236 , la única encontrada que permitía las articulaciones necesarias para sortear su dificil recorrido por el bastidor, desde el volante hasta las ruedas delanteras.
Los faros serán tambien de la marca, de un camión Pegaso, muy semejantes a los que montó el Bisiluro original.
A las supensiones convencionales se le ha sumado una suspensión neumática de altura regulable pensada para elevar los bajos y poder pasar sin problemas obstaculos tan frecuentes en la circulación actual como los pasos de cebra resaltados. También servirá para facilitar el cambio de neumáticos en una carrocería con los pasos de rueda muy carenados.
El chasis está construido con tubos de acero de sección cuadrada soldados entre sí. Para dar forma se usaron varillas de acero siguiendo la forma de costillas de madera elaboradas apartir de los planos del Bisiluro publicados en la revista francesa L’automobiliste nº 48 de enero-febrero de 1978. El recubrimiento final se ha realizado con chapa de acero ante la imposibilidad técnica de hacerlo con chapa de aluminio como en el original.
En este video podeis apreciar el sonido de su motor (más suave que el original V8 Pegaso, pero no muy lejano en rotundidad), y verlo en movimiento conducido por el propio Pepe Illescas:
Este especial queda abierto a la espera de más noticias y fotografías hasta la finalización del proyecto.Muchas gracias Pepe por tu gentileza y amistad. Y por ser tan pegasista. Personas como tu y otros tantos amigos con el mismo sentimiento son las que nos animan a seguir en la lucha contra el olvido.
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31-10-2009. El Bisiluro es presentado en público por vez primera en el Autoclassic de Alcañiz. Aunque aún no está terminado su construcción ha avanzado bastante y este es su aspecto:
Continuará…

















































